Desde el punto de vista químico, el miedo es una emoción que el cerebro activa cuando reconoce un estímulo temido. Una red de neuronas procesa y filtra constantemente la información para quedarse con lo que importa. Esta red puede crecer y cambiar a medida que aprendemos y vivimos cosas nuevas. Como cualquier aprendizaje del cerebro, requiere algo de atención, algo de intención y algo de repetición.
La respuesta depende del origen del miedo. En general, seguramente has tenido cosas en tu vida que te daba miedo hacer, pero las hiciste y luego te resultaron un poco más fáciles. Esa es la idea sencilla que hay detrás de superar el miedo: pequeños pasos graduales y repetición.
Estas respuestas son de personas que afrontan los mismos miedos con la terapia de exposición, que ha ayudado a miles de personas a dar su siguiente paso. Mira sus logros y añade los tuyos.